Podemos señalar
cuatro divisiones de esta clase de paralelismo, como sigue: (a)
Correspondiente, donde la expresión se repite en el segundo miembro para dar
fuerza, y donde la estructura de la expresión es la misma en los dos miembros
de la estrofa. (Compare la observación en la discusión del paralelismo
sinónimo.) (b) Cumulativo, en el que el escritor sigue agregando pensamientos
nuevos sobre el primero, hasta llegar a un clímax. (c) De escala descendiente,
cuando el pensamiento sigue adelante, pero en sentido inverso. (d) Irregular,
cuando la correspondencia entre los varios miembros de la estrofa no sigue
alguna de las formas mencionadas antes.
Siguen aquí algunos
ejemplos del paralelismo constructivo:
1
Correspondiente
Los proverbios de
Salomón, hijo de David, rey de Israel.
Para entender
sabiduría y doctrina,
Para conocer razones
prudentes,
Para recibir el
consejo de prudencia, justicia, juicio y equidad;
Para dar sagacidad a
los simples,
Y a los jóvenes
inteligencia y cordura.
Oirá el sabio, y
aumentará el saber,
Y el entendido
adquirirá consejo.
Para entender
proverbio y declaración,
Palabras de sabio, y
sus dichos profundos (Proverbios 1:1–6).
Jehová es mi luz y mi
salvación;
¿de quién temeré?
Jehová es la
fortaleza de mi vida;
¿de quién he de
atemorizarme? (Salmo 27:1).
Sean avergonzados y
confundidos a una los que de mi mal se alegran;
Vístanse de vergüenza
y de confusión los que se engrandecen contra mí (Salmo 35:26).
2
Cumulativo
Buscad a Jehová
mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
Deje el impío su
camino, y el hombre inicuo sus pensamientos,
Y vuélvase a Jehová,
el cual tendrá de él misericordia
Y al Dios nuestro, el
cual será amplio en perdonar (Isaías 55:6, 7).
¿Por qué no fui
escondido como abortivo,
Como los pequeñitos
que nunca vieron la luz?
Allí los impíos dejan
de perturbar,
Y allí descansan los
de agotadas fuerzas.
Allí también reposan
los cautivos;
No oyen la voz del
capataz.
Allí están el chico y
el grande,
Y el siervo libre de
su señor (Job 3:16–19).
3
Escala descendiente
Bienaventurado el varón
que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino
de pecadores,
Ni en silla de
escarnecedores se ha sentado (Salmo 1:1).
Pero los que esperan
a Jehová tendrán nuevas fuerzas;
levantarán alas como
las águilas;
correrán, y no se
cansarán,
caminarán, y no se
fatigarán (Isaías 40:31).
4
Irregular
Pero ellos se
alegraron en mi adversidad, y se juntaron;
Se juntaron contra mí
gentes despreciables, y yo no lo entendía;
Me despedazaban sin
descanso;
Como lisonjeros,
escarnecedores y truhanes,
Crujieron contra mí
sus dientes.
Señor, ¿hasta cuándo
verás esto?
Rescata mi alma de
sus destrucciones, mi vida de los leones.
Te confesaré en
grande congregación;
Te alabaré entre
numeroso pueblo.
No se alegren de mí
los que sin causa son mis enemigos,
Ni los que me
aborrecen sin causa guiñen el ojo (Salmo 35:15–19).