Este tipo de
paralelismo expresa el mismo pensamiento u otro semejante por medio de un
contraste o antítesis. El libro de los Proverbios abunda con esta clase de
expresión:
La mujer sabia
edifica su casa;
Mas la necia con sus
manos la derriba (Proverbios 14:1).
La justicia
engrandece a la nación;
Mas el pecado es
afrenta de las naciones (Proverbios 14:34).
Jehová está lejos de
los impíos;
Pero él oye la
oración de los justos (Proverbios 15:29).
El corazón alegre
constituye buen remedio;
Mas el espíritu
triste seca los huesos (Proverbios 17:22).
El buey conoce a su
dueño,
y el asno el pesebre
de su señor;
Israel no entiende,
mi pueblo no tiene
conocimiento (Isaías 1:3).
Con un poco de ira
escondí mi rostro de ti por un momento:
Pero con misericordia
eterna tendré compasión de ti,
dijo Jehová tu
Redentor (Isaías 54:8).
El estudiante verá
por estos dos últimos ejemplos, que la poesía se encuentra no solamente en los
libros poéticos, sino en otros que fueron escritos principalmente en prosa.
Observe también, que estos ejemplos fueron arreglados especialmente para
subrayar su forma poética, y no como se encuentran impresos en las versiones
comunes de la Biblia. El arreglo que aparece en los textos originales no
manifiesta el estilo poético que les damos en la Biblia impresa; son los
editores los que arreglan la poesía de esta manera.