En este tipo, los
varios renglones presentan el mismo pensamiento usando lenguaje ligeramente
cambiado—su vocabulario, su gramática o la estructura de la oración. Muy
parecido a este tipo es el que se llama paralelismo sintético o constructivo.
En el paralelismo
sinónimo, la estructura de las dos partes es la misma. Observe que la mayoría
de los paralelismos se compone de dos renglones; pero en algunos casos hay
tres, cuatro y aun más.
Los siguientes son
ejemplos de este tipo:
Porque los rectos
habitarán la tierra,
Y los perfectos permanecerán
en ella (Proverbios 2:21).
En este ejemplo, las
palabras rectos y perfectos son sinónimos, y ayudan a explicar la una a la
otra.
Te has enlazado con
las palabras de tu boca,
Y has quedado preso
en los dichos de tus labios (Proverbios 6:2).
Alzaron los ríos, oh
Jehová,
Los ríos alzaron su
sonido;
Alzaron los ríos sus
ondas (Salmo 93:3).
Porque él la fundó
sobre los mares,
Y la afirmó sobre los
ríos (Salmo 24:2).
¿Acaso gime el asno
montés junto a la hierba?
¿Muge el buey junto a
su pasto? (Job 6:5).
Un día emite palabra
a otro día,
Y una noche a otra
noche declara sabiduría (Salmo 19:2).
Si Jehová no
edificare la casa,
En vano trabajan los
que la edifican;
Si Jehová no guardare
la ciudad,
En vano vela la
guardia (Salmo 127:1).
Y el ejemplo citado
primero (Génesis 3:3) también es paralelismo sinónimo.